Dukes BBQ: Mantener viva la pasión de un sueño

Durante muchos años Carlos Gómez trabajó abriendo restaurantes, supo cómo funcionan y con ese conocimiento, sumado al capital de otros socios, decidió abrir en plena pandemia Dukes, un restaurante de cocina BBQ al estilo del estado de Texas.

Primero fue el local en Heredia, en Paseo de las Flores. Luego abrieron otro de buen tamaño en Escazú, hasta que un buen día este 2023 simplemente anunciaron que cerraban.

Fue una lástima, recuerdo, porque más allá de si hicieron bien o no su trabajo siempre es una pena que las personas pierdan sus empleos y los inversionistas su dinero.

Lo más extraño fue que un par de semanas después el local de Heredia del que ví como lo desmantelaban, abrió de nuevo en julio. También sus redes sociales se reactivaron, lo que sin duda llamó mi atención.

Sentado junto a don Carlos pude entender lo que ocurrió y aunque esa no es la parte más interesante, no se puede dejar pasar por alto.

Según narró, un buen día, de la noche a la mañana, los socios decidieron cerrar los restaurantes y san se acabó.

Él no estaba dispuesto a dejar morir un negocio en el que sigue viendo potencial. Por eso junto a su esposa e hijos decidieron asumir ellos toda la operación, incluso sabiendo que lo que se venía era cuesta arriba.

Empujar la carreta

Por dónde empezar, qué pregunta más dura tuvo que ser para este emprendedor y empresario. De a poco reconstruyeron el restaurante de Heredia (ya se había empezado a desmantelar), luego fueron re armando un equipo de trabajo y se pusieron manos a la obra.

La familia Gómez es de armas tomar, así que ahora ellos estarían al frente del restaurante, pero cuando les  digo al frente es literal: Atendiendo mesas, sirviendo comida, entre muchas otras tareas.

A nivel de organización Dukes sufrió cambios. Los visibles para el público son varios, algunos de ellos sino todos muy oportunos.

Por ejemplo, ahora algunas porciones cuestan menos. También hay nuevos productos como las costillas de res, otros platos tienen más cantidad de carne y una de las más notorias para quienes los visitaron en el pasado es que ahora te atienden en la mesa, en lugar de ordenar la comida en la barra como una ventana de food court.

Escuchar a don Carlos Gómez hablar de Dukes es inspirador. Él no te llena la cabeza con temas de rentabilidad, márgenes o reducir calidad o costos de los productos. 

En cambio te habla del compromiso con ofrecer el mejor brisket que alguien se pueda comer, te cuenta la alegría de ver a un comensal con una sonrisa de oreja a oreja al morder alguno de los platillos como la costilla de cerdo en salsa BBQ.

¿Recuerdan la última vez que vieron a un adolecente hablar de la persona que le gusta? Es inconfundible esa chispa en los ojos y sonrisa imborrable, pues algo así o más apasionado es este restaurantero cuando nos contaba cómo están haciendo todo para que el negocio ojalá sea ahora de mayor calidad que antes del cierre.

Y desde luego que la rentabilidad es vital, y lo sabe, pero sabe también que un cliente satisfecho regresa muchas veces y así es como se mantiene un negocio a flote.

No olvido como me contaba que con la reapertura decidieron mejorar el brisket que usan.  Él fue muy enfático al decir que el anterior era de buena calidad, pero que ahora usan uno de calidad superior. 

Sin miedo al éxito

Como en todo negocio, en Dukes tienen retos importantes. Por ejemplo, hacerle entender a las personas que no conocen la cultura de la cocina BBQ, por qué la calidad que ofrece tiene su precio y que no es como comer en una cadena de comida rápida.

A manera de ejemplo, Gómez comentaba que este tipo de preparaciones se realizan en ahumadores. En estos las cocciones son de 8, 10, 12 y más horas según el corte.

Sumado a eso, las piezas de carne en varios casos se reducen hasta en la mitad de su peso original, a cambio de un sabor tan intenso, una jugosidad y suavidad que es muy valorada por los amantes de este estilo de comida.

Parte de su estrategia consiste en ofrecer distintos productos, donde claro el brisket, la costilla de cerdo o res tienen precios un poco más altos. 

También tiene opciones como un emparedado de pechuga de pollo, una alternativa de menor precio pero más importante que eso, de un sabor tan bueno desde el punto de vista del propietario de Dukes, que es el mejor que sus clientes probarán en el país.

El restaurante sigue creciendo. En Escazú y San Pedro habilitaron locales de food court o ventanitas, para que las personas puedan pasar y pedir para llevar. También como estrategia para que los servicios de entrega como Uber Eats puedan llevar sus productos a zonas más allá de Heredia.

Ayudar

Que sea un negocio rentable y sostenible es vital. Pero no es lo único importante para estos inversionistas, ellos también buscan cómo ofrecer un trato justo a sus colaboradores.

En algunos casos los apoyan para que puedan salir adelante, también desean crecer para recontratar a algunos ex colaboradores que no han podido absorber.

Dukes también es espacio para proyectos de acción social. Ahí se usa el espacio para capacitaciones, como una pequeña incubadora de pequeños emprendimientos.

Y estoy seguro que deben ser muchos otros proyectos más que simplemente no pude conocer por falta de tiempo en mi visita.

Por eso es que le deseo éxitos al lugar. Si fue en el pasado, vale la pena regresar.

Si anteriormente fue y no le encantó o le pareció que era demasiado caro, podría darle una segunda oportunidad.

Pero si no conoce y disfruta de la carne de res o cerdo, le recomiendo que los descubra, realmente desde que se cruza la puerta del restaurante en Heredia se siente un deseo de hacer sentir al cliente como lo más importante que hay bajo su techo.

Si desean conocer más de sus horarios o locales, pueden buscarlos en redes sociales como @Dukestexanbbq o llamarlos al teléfono 6428-3106.

Les deseo lo mejor y que tanto esfuerzo se transforme en buenos resultados. Desde luego que regresaremos y siempre con actitud crítica ante sus platillos pero deseosos de colaborar de la mejor manera que una persona puede apoyar a un empresario: Comprando sus productos.