Una decepción disfrazada de parrillada argentina

En ocasiones me molestan diciendo que solo recomiendo lugares en los que se pagan unos ¢25.000 o más por persona. Para dar un giro, decidí buscar un lugar donde el buen precio fuera la norma.

Por eso fui a Parrillita Delicias Argentinas, en el centro comercial Plaza Mayor. Les prometo que iba con la mejor de las intenciones; de hecho, días atrás fui a desayunar y lo que pedí me pareció normal y a un excelente precio.

Basado en esa experiencia, pensé que la parrillada sería igual: un producto razonable a un buen precio. Lamentablemente, no fue así.

El precio fue de ¢9.900, y mi primera “banderita roja” fue la cara de sorpresa que puso la persona que me atendió cuando pedí la parrillada, como si le estuviera pidiendo cola de avestruz.

La segunda banderita roja fue cuando me dijeron, en una supuesta parrillada argentina, que no tenían empanadas. Me ofrecieron ponerme más carne para compensar.

El plato traía una porción de papas fritas, un bistec de res, una chuleta de cerdo, un filete de pollo, un chorizo argentino y costilla de cerdo.

La costilla estaba recocinada, reseca y con partes negras de lo quemada que estaba. El bistec, duro. La pechuga de pollo y la chuleta estaban bien cocinadas, pero parecían la carne de un casado.

Creo que el pecado de ellos es decir que son una parrillada argentina. Sospecho que alguna vez lo fueron; sin embargo, se transformaron más en un puesto de desayunos y almuerzos bufé, y alguien pensó que sería buena idea dejarles el nombre y hasta seguir ofreciendo parrilladas.

Tampoco soy ingenuo: por ese precio sé que no me darían un New York Steak Angus, pero también recuerdo pequeños restaurantes argentinos donde dan cortes de buen sabor a precios razonables, y no son precisamente un bistec corriente.

Si con lo que les conté aún quieren ir a probar suerte, les cuento que Parrillita Delicias Argentinas se encuentra en la plaza de comidas del centro comercial Plaza Mayor.