
En mi búsqueda semanal de nuevos lugares para El Sartén Caliente, me fui a dar una vuelta por Real Cariari. El objetivo era Dadabi, un local que no busca descrestar con lujos, pero que me dejó sensaciones interesantes.
Entremos en materia: el lugar es pequeño, unas 8 a 10 mesas. Es un sitio cómodo, bonito y nuevo, pero bajo un concepto totalmente informal. Aquí no hay etiquetas, ni formalismos, ni pretensiones de restaurante casual elegante. Es cocina honesta en un ambiente sencillo.
Como ya es costumbre, les recuerdo la regla de oro de este blog: Aquí yo pago mi cuenta. Nadie me regala nada, por eso hablo sin compromisos ni ataduras. Si algo me gusta, lo digo; y si no, también.
A diferencia de esos menús asiáticos kilométricos que terminan confundiendo, Dadabi tiene el norte claro: pollo coreano, ramen, sopas y combinaciones de bulgogi. Tienen sus “guiños” a otras latitudes con gyozas o dim sum, pero su esencia es Corea pura.

Pedimos dos platos fuertes para poner a prueba la cocina:
Un detalle que les suelto para que ustedes decidan: como el lugar ofrece parrillada coreana, las mesas tienen el sistema de cocción en el centro. A título personal, no me resulta lo más cómodo para comer por el calor y la temperatura que genera ahí mismo, pero entiendo que es parte del concepto. Quedan avisados.
Dadabi está cumpliendo su propuesta. Es un lugar honesto que ya se expandió a Alajuela y Mercedes Norte de Heredia. Si están por Cariari y tienen antojo de algo real y sin tanta parafernalia, es una gran opción.

Coordenadas:
Vivir la gastronomía es abrirse a experiencias sin prejuicios. ¡Nos vemos en el próximo sartén!