La Creperie: ¿Sabés lo que es una galette?

Esa fue la primera pregunta que me hicieron cuando estábamos por empezar a ver el menú y ordenar en el restaurante francés La Creperie: ¿Sabe la diferencia entre una galette y una crêpe? Yo muy confiado dije “que una es dulce y la otra salada”.

Y en parte tenía razón. Lo cierto es que rápido el propietario muy amablemente me explicó que la galette es muy similar a la crêpe, pero que además de tener un relleno salado, esta se elabora con lo que se conoce como trigo sarraceno (dato curioso: no es realmente trigo, pero eso es harina de otro costal).

Hecha la aclaración, y con una espectacular vista del oeste del Área Metropolitana, captada desde calle vieja a Santa Ana, en el Alto de las Palomas, procedimos a ordenar.

La primera fue una galette “Raclette”. Sobre esta “crêpe salada” se sirve una mezcla de jamón curado, papas al ajillo, pepinillos, jamón cocido y, desde luego, el delicioso queso raclette que le da nombre al plato. El precio ¢8.800 impuestos incluidos.

La verdad es que me pareció deliciosa esa tradicional combinación tan europea; lo que toca el queso raclette lo transforma en un manjar, al menos para quienes disfrutan los quesos maduros. No sé por qué, pero es muy popular esa combinación con los pepinillos y las papas. En mi abundante ignorancia pienso que quizás sea para balancear entre salado, ácido, texturas y colores.

Como segunda opción la galette “Italiana”. Por el mismo precio llegó a la mesa una combinación de tomate cherry que se cortaron por la mitad, jamón curado, pesto y burratina (aunque a mí me pareció más mozzarella fresca).

Esta es la clásica combinación que hemos disfrutado en distintos platos italianos. Albahaca, queso, tomate; presente en la pizza Margarita o la pasta alla checca en su versión fresca.

Por eso decirles que estaba muy rica es la típica verdad de perogrullo, pero así fue: era una combinación rica, fresca y para la que no se requiere ser vegetariano para disfrutar de estos sabores.

Una confesión y ojalá que no se dé cuenta el propietario, pero a mí la famosa galette no me supo a nada. Tal vez debería probar una sola para poder descubrir sus sabores, porque las que probé tenían preponderancia en sabor sus ingredientes extra sobre esta crêpe salada.

Postre Hay un clásico de clásicos si vamos a hablar de crêpes tradicionales (harina, huevo, leche, mantequilla), que además tiene un nombre muy lindo: “La Suzette”.

Por ¢8.800 i.i. te sirven una crêpe con mantequilla de naranja, azúcar, mermelada francesa. Es la típica muestra de que muchas veces menos es más, porque con tan sencilla combinación de ingredientes se transformó en un clásico.

Yo personalmente la prefiero más intensa, con un licor y hasta helados, pero ya eso incrementa el valor (para que lo tomen en cuenta), al mismo tiempo que hace que ya no sea la tradicional.

Espero volver para disfrutar de su terraza, de un café y quizás de su popular brunch.

Su horario, según su web, es de martes a viernes de 12 mediodía a 9 p. m., sábados de 9 a. m. a 10 p. m. y domingos de 9 a. m. a 4 p. m.

En redes sociales los encuentran como lacreperie.cr. Están ubicados en calle vieja a Santa Ana, en el Centro Comercial Plaza Panorama (lo mejor es usar Waze o Google Maps) y por WhatsApp los pueden contactar al número 8888-0955.