
Si uno visita la página web del Restaurante LOFE y lee su manifiesto, ellos explican que se inspiran en las trattoriasitalianas y que buscan ser el “restaurante del barrio”: un lugar de pasta fresca, vino y un ambiente tranquilo. Hace poco decidimos ir a conocerlo para ver si la promesa es real.
El restaurante está ubicado en una casa de esas grandes de antes en la zona de La Sabana (en Rombos, cerca de Canal 7). El inmueble fue remodelado, pero conserva tanto la estructura de hace 30 años que al principio nos costó un poco identificar que ahí era el restaurante. Cuenta con una terraza muy fresca que da al patio y un ambiente acogedor.

Como nos gusta compartir, decidimos pedir de entrada un antipasto mixto. Este plato incluye:
Precio: ¢7.900 + 10% de impuesto de servicio.
El detalle: Te ofrecen de cortesía una focaccia tradicional, de las gorditas y esponjosas con huequitos arriba, que es perfecta para acompañar el antipasto o para comer sola con un buen chorro de aceite de oliva.

Dado que el fuerte de su propuesta es la pasta fresca, probamos las siguientes opciones:
El servicio es excelente y muy atento. El local es hermoso y cómodo, alejado de las pretensiones modernas.
Ahora, sobre el concepto de “restaurante de barrio”: si bien la comida es buenísima y el ambiente es muy acogedor, para presupuestos moderados como el mío los precios no son para ir a almorzar todos los días, sino más bien para una ocasión especial. Así que, con todo el respeto del mundo y esperando que no se me enojen: sí es un restaurante de barrio, pero de barrio fino y caro.

Si quieren ir a probarlo y sacar sus propias conclusiones, aquí les dejo todos los datos prácticos: