Bistro China 1978: El chino del barrio pero más elegante

Llegué a Bistró China 1978 por casualidad, mi esposa me invitó luego de una jornada de trabajo. Está en Tibás, frente al super Asia. Nunca escuché hablar de este, nunca nadie me lo recomendó y todo lo que probamos lo pagamos (esta no es una visita por invitación).

Dicen que todo entra por la vista y este refrán tiene mucho de cierto. El lugar es bonito, perfectamente podría ser uno de esos restaurantes bonitos de Lindora o Escazú. 

El personal nos trató de forma atenta y cada detalle como la música chill, las pantallas que son usados casi que como cuadros de arte, refuerzan esa sensación de estilo, al menos eso piensa quien escribe.

El menú fue otro detalle bien cuidado, definitivamente se notó que le pusieron cariño (y posiblemente muchos millones) en lograr todo aquello que se ve y en lo que no.

Mi sorpresa fue al abrir el menú y ver en su historia que este lugar es la nueva cara de un restaurante fundado en 1978 que se llamó El Primero, un nombre muy de restaurante chino. Este era el restaurante del barrio, de quienes crecieron y trabajan en San Juan de Tibás.

Su promesa es que ahora además de la comida china más tradicional, también buscan satisfacer a quienes disfrutan comida asiática más allá de la tradicional del país gigante asiático.

A comer

Aquellos menús donde hay cientos de platillos, cada uno identificado por un número que los saloneros memorizaban increíblemente, desaparecen. Aquí no hay eso de medio 42 o un entero del 23 de la casa.

El menú es mucho más pequeño en opciones, pero de gran variedad de influencias asiáticas. También propuestas que son una fusión del encuentro entre la cultura china y la latinoamericana como pasó en Perú. Allá la técnica china se fusionó con ingredientes peruanos que crearon lo que se conoce como cocina chifa.

Otras son creaciones que yo digo que son algo así como chino-estadounidense (muy populares en restaurantes como P.F. Changs y que otros han seguido como Cantón).

Mi opción fue el pollo Pollo Crispy General Tso (¢6.479 i.i.) que para ser honesto no la conocía. Se trata de trozos de pollo fritos que deben quedar crujientes y que se saltean en una salsa que debe ser picante. 

Estos trozos de pollo se sirven sobre fideos de arroz tostado. Como nunca antes probé esta receta no sabría decir si estaba bien o no. De lo que puedo opinar es que la porción me pareció generosa; también hay que decir que la salsa sobre esos fideos tostados combina muy bien.

Creo que es importante tener claro que este es un plato picante. Yo disfruto la comida picosa, no obstante hay muchas personas que les ocurre lo contrario.

Otro detalle que me pareció es que termina siendo muy dulce en el paladar cuando se está por finalizar. No digo que esté bien o no, porque realmente no tengo un referente previo para decir “así debe saber este plato”, solo que para mi gusto se pasa de dulce. Insisto, es un plato que por naturaleza combina las notas dulces y picantes.

Por cierto, como comensal me gustaría que se pudiera pedir con arroz al vapor en lugar de los fideos tostados. Lo bueno es que se puede pedir arroz al vapor como un extra en la orden y así lo hice.

Chifa

Me sorprendió positivamente encontrar en el menú un plato de lomo saltado (sí, así saltado no salteado porque se llama así porque el cocinero hace saltar los ingredientes en el wok y tengo pruebas para defender mi punto de vista). Por qué me sorprendió y entusiasmó, porque es una muestra del resultado de la comida de los migrantes chinos al Perú.

Hoy este lomo saltado es un plato bandera del Perú, junto con el ceviche y otros más.

Por ¢6.545 i.i. el comensal recibe un generoso plato que combina trozos de este corte de res que al wok se fríe y se combina con ingredientes como el culantro, cebolla morada, chile dulce, tomate cherry y una vez preparado se sirve sobre una base de papas fritas.

Este plato es delicioso, aunque para mi aquí los fideos de arroz salen sobrando y sería mejor solo las papas fritas o tal vez un poquito de arroz. Pero, para gustos los colores.

Opciones

El menú también tiene platos de origen coreano y japonés. Y claro, también hay chop suey en salsa de ostiones y el clásico arroz cantonés. Solo que ahora se llama China Bistro Fried Rice y cuesta ¢6.545 en un único tamaño.

También están esos deliciosos bocadillos llamados dim sum, opciones vegetarianas, propuestas con camarones y carnes. Sin decir que es lo mismo, pero para que se hagan una idea es una propuesta que cuando la vea va a sentir que es similar a la de P.F. Changs o Cantón, desde luego cada una con su estilo.

Los precios no me parecen populares, como posiblemente fueron los de aquel primogenio “El Primero”, pero creo que en esta nueva etapa el Bistró China 1978 no pretende ser de precios populares. 

Si son caros o no, eso dependerá de a quién se le pregunte. Nosotros pagamos ¢20.500 por esos dos platos, el plato de arroz blanco extra, un agua italiana y un batido de frutas. Ahora bien, ¿volvería? Sí claro, tengo claro lo que ofrece y lo que cuesta. Eso sí, no iré con la misma frecuencia que voy al chino de mi barrio, donde los precios son populares pero la atención, servicio y calidad de productos también.

En su página de Facebook no son muy claros con el horario, una publicación del 10 de agosto del 2021 indica que abren de 12 mediodía a 10 p. m. Teléfono 7069-86080