Brunch junto al río Savegre: El equilibrio entre lo clásico y lo arriesgado en Alma de Árbol

A veces uno necesita un pretexto para manejar más de hora y media fuera de San José, y San Gerardo de Dota siempre es una respuesta correcta. Esta semana me fui a conocer Alma de Árbol, un lugar que se asienta justo al lado del río Savegre.

No es cualquier río; estamos hablando de uno de los más limpios de Centroamérica, y tenerlo ahí, con ese sonido de fondo mientras uno come, ya de entrada te predispone de buena manera.

El lugar no solo vive de la vista, que es impresionante, sino que tiene una propuesta de cocina que se siente honesta y muy pegada a la tierra, especialmente con el uso del aguacate Hass, que en esta zona de los Santos es un espectáculo por su frescura.

Empezamos con el café, que como era de esperarse en esta región, es de especialidad y merece cada sorbo. En el menú, que tiene varias opciones de brunch, decidimos jugar a los dos lados de la moneda con mi esposa para probar los contrastes de la cocina.

Por un lado, nos fuimos a lo seguro con un omelet tradicional. Es un plato clásico, pero hay que saber hacerlo bien, y este estaba perfectamente ejecutado, con ese balance que uno busca en un desayuno de domingo cuando no quiere complicaciones. Fue el contrapunto ideal para lo que venía después, que era la apuesta más arriesgada de la mesa.

Pedimos unos pancakes salados. Sí, así como suena. Admito que de entrada la combinación te hace ruido en la cabeza, pero cuando llegan a la mesa con esa cama de guacamole, tocineta, un huevo y el toque final de miel picante, la cosa cambia.

La clave aquí es romper el paradigma: si vas con la expectativa de que el pancake tiene que ser dulce, te vas a descolocar, pero si entrás en el juego de los sabores salados y el picante de la miel, la experiencia es realmente buena.

Compartimos ambos platos a la mitad para tener el panorama completo y la verdad es que la mezcla de texturas y sabores funcionó de maravilla.

Al final, visitar Alma de Árbol termina siendo una experiencia redonda para un paseo de un día. La escénica de la zona de los Santos en estos días de sol es una joya que a veces olvidamos que tenemos tan cerca.

Si tienen el domingo libre, vale la pena el viaje; se van a encontrar con buena atención, una comida que se sale de lo ordinario sin pretensiones exageradas y una de las mejores vistas que pueden pedir para desayunar.

Más información al teléfono 2740-1003 y en redes @almadearbolcr