¿Vale la pena ir a comer a The Capital Grille?

Muchas veces nos hemos preguntado si realmente valdrá la pena ir a un restaurante, en especial cuando uno cuida inteligentemente su dinero. 

Yo me pregunté en varias ocasiones si valdría la pena ir a comer a The Capital Grille, un restaurante de carnes en Escazú. Porque seamos sinceros: con platos fuertes de cortes de res que inician en los $65 (todos los precios en el menú están en dólares, y ya incluyen los impuestos de ley), uno sabe que la cuenta será alta.

El resumen ejecutivo es: sí. Pero es importante tener claro al lugar al que se va.

Desde mi óptica, para disfrutar una visita, primero que nada hay que ser un amante de la carne de res. Esa es la principal oferta del menú, varios de sus cortes madurados con diversas técnicas y de carne importada de Estados Unidos, calidad Prime.

Por supuesto, hay opciones como pescados o pollo. Lo que sí es cierto es que no encontrará en la cena platos fuertes vegetarianos, menos veganos.

Al llegar te ofrecen una canasta con pan caliente.

Otro elemento a tomar en cuenta es que las porciones son grandes, porque cada corte de res suele tener un buen tamaño, y se dificulta más comerlo completo. En especial, va a tener problemas en poder acabarlo si disfrutó de una entrada previamente. Igual, que sobre no es un problema, porque siempre se puede pedir lo que no se puede comer en el lugar para llevar.

Lo que probamos

Es común en restaurantes formales ofrecer un menú distinto al almuerzo y la cena. Del menú de la noche se puede elegir entre 10 entrantes y 7 sopas o ensaladas. Los precios —que curiosamente están expresados en dólares— inician en los $14 y alcanzan los $145.

Nuestra elección fue la sopa cremosa de almejas ($14) y una clásica ensalada Caesar ($15).

Sopa cremosa de almejas, me gusto bastante en serio.

De esa sopa puedo decirles que la amé, y les cuento por qué: tiene una cremosidad muy agradable en el paladar, sin llegar a ser muy “pesada”. Desde luego, tiene almejas en una buena cantidad y tenía muy bien cuidado su punto de sal.

De la ensalada Caesar es fácil decir que fue una buena elección: resultó fresca por su lechuga crujiente, su aderezo característico y las lascas de queso Grana Padano.

Llegó el momento de elegir el plato fuerte, y se puede elegir entre 14 opciones del menú y al menos un especial que no aparece en la carta. Aquí el rango de precios va desde los $39, y el corte de mayor coste alcanza los $89.

Ensalada Caesar clásica.

Uno puede elegir cortes que se preparan con salsas elaboradas, con mantequillas exóticas o especias como la menta. No obstante, yo quería disfrutar de la carne con lo mínimo posible: sal, pimienta y fuego.

El ribeye con hueso ($79) fue mi elección. Cerca de 620 gramos que, cuando llegó, en serio me pregunté si no se me fue la mano con el tamaño seleccionado, pero ya no había vuelta atrás.

El primer bocado es un momento inolvidable. Carne suave, jugosa, con esa grasa que es deliciosa y que le aporta gran sabor al corte. Como debe ser, la superficie tiene ese dorado color caramelo, y al usar el cuchillo —que penetra suavemente— se revela ese color rosado que nos habla de un buen término medio.

Es una experiencia que te recuerda por qué sos amante de la carne, con un sabor que se impregna en el paladar y que, de fijo, vas a recordar mucho tiempo.

Ribeye con hueso, 600 gramos apox.

Mi esposa eligió el filet mignon de unos 280 gramos ($69), que se prepara con esencia de higos y hongos shiitake. El corte llega en lonjas; es un corte magro y muy suave. Pero en el caso de este que disfrutamos —porque yo lo tuve que probar, desde luego— me sorprendió enormemente lo suave de ese corte.

La esencia de higos se siente y agrada, pero no se preocupe si piensa que será dulce. Es algo sutil.

No está de más decir que los cortes no incluyen sus guarniciones; estas se seleccionan por aparte y tienen precios que van desde los $15, como unas espinacas salteadas con ajo confitado, unas coles de Bruselas glaseadas en salsa de soya y tocineta, o un mac & cheese con langosta.

La visita

Era una ocasión especial, celebraba mi cumpleaños número 46 y mi esposa, siempre atenta, decidió que la celebración fuera ahí. Yo solo me dejé agasajar y me dije que no me preocuparía por los precios, que eso sea un problema de mi esposa y sus ahorros.

Filet Mignon con esencia de higos.

No es muy difícil imaginar que la atención en un restaurante como The Capital Grille —que, a mi juicio, entra en la categoría fine dining— tiene que ser buena. Desde que te reciben, la anfitriona nos atendió muy bien.

El lugar cuenta con un ambiente con una luz agradable, música suave. En medio del salón principal hay una enorme cava; esta cuenta con una selección de vinos que, en algunos casos, son mundialmente reconocidos como de la más alta calidad.

Desde la mesa que nos asignaron se ve la cocina. Si bien no es abierta —porque tiene un vidrio que divide el salón del lugar de trabajo de los cocineros—, desde la mesa se puede ver la dinámica de trabajo que transforma un trozo de carne en un manjar.

Para acompañar las carnes elegimos coles de Bruselas, la porción es generosa como para compartir entre dos.

En la mesa nos atendió Tony, una persona que en todo momento se mostró amable, dispuesto a explicarnos los detalles del menú que no entendiéramos y hasta ayudarnos a elegir nuestros platos.

A lo largo de la noche estuvo pendiente en caso de que necesitáramos algo. Incluso, muy amablemente, me ofreció un postre cumpleañero, cortesía de la casa.

Solo como referencia para que podas valorar entre ir o no, porque de eso se trata esta reseña, el monto total fue de $222 o su equivalente en colones ¢112.402 con todos los impuestos. Ese monto incluye, ademas de las entradas y platos fuertes, una copa de vino y un coctel con valor total de $28.

Conclusiones

Es una experiencia que quisiera repetir; es ir a la segura con lo que se pide. Aquí no se busca explorar con sabores ancestrales, productos autóctonos o reinterpretaciones de recetas clásicas.

Aquí se cocina carne de primera calidad con sal, pimienta y mantequilla. Estos cortes se importan de Estados Unidos para ir a la segura. Y, como todo lo bueno, tiene su precio; para alguien de clase media es caro.

El postre tiene un costo de $14, pero el mio fue de cortesía y estaba muy rico.

El restaurante se encuentra en Avenida Escazú; abre todos los días desde las 11 a. m. En redes aparecen como thecapitalgrilleCostaRica en Facebook o thecapitallgrille_cr en Instagram. El teléfono es el 4404-3843.

Sé que es de mala educación, pero dejo esta imagen como evidencia que me lo comí todo, cerca de 600 gramos.