Versión Original: De croquetas, fideuá y churros españoles en Escazú

Me gusta la comida española: la paella, los cachetes de cerdo, los huevos rotos… así que, con ese apetito por la comida de la madre patria, me vi tentado en muchas ocasiones a visitar el restaurante Versión Original, que se encuentra en Escazú.

En una ocasión estuve a punto de ir; sin embargo, no había espacio cuando intenté hacer la reservación. Después lo dejé pasar, hasta que finalmente me llegó la oportunidad de visitarlos.

Primera impresión

¿Qué cosas me gustaron de este restaurante de primera entrada?
Primero, que tiene un menú con muchas ofertas distintas. Podría ser un poco abrumador, tantas opciones, pero por otro lado, si tenés paciencia y sabés esperar, te vas a dar cuenta de que te permite probar muchas cosas de la comida española y no solamente unas pocas, las más conocidas. Eso es bueno si sos un explorador gastronómico. Te encontrás desde cochinillo al horno, pasando por cigalas, chipirones, croquetas de la abuela; en fin, muchísimos platillos.

En segundo lugar, el chef es español, y además es alguien que disfruta, defiende y se entusiasma por compartir la gastronomía de su país. No significa que una persona que no sea de España no pueda abrir un restaurante español, pero todos sabemos que, si el restaurante está administrado y cocina un chef español, probablemente la cocina sea muy auténtica.

Y, en tercer lugar, el servicio. Me gustó mucho: saloneros atentos, dispuestos a ofrecer cualquier explicación que uno necesite, aclarar dudas y, al momento de servir los diferentes platillos, siempre muy amables. Eso me agradó bastante.

La entrada

Para comenzar, pedimos unas croquetas de la casa. Hay varias alternativas: de rabo de res, de carabinero, de vieira o, como en nuestro caso, de pato. El precio: 12.288 colones. Este es otro punto que agradezco al restaurante: los precios ya incluyen todos los impuestos, así que uno no tiene que andar adivinando, y de paso cumplen con lo que la ley establece.

Las croquetas de pato tienen un sabor distinto, intenso. Quien ha probado esta carne sabe que es similar en textura al pollo, pero con un sabor mucho más fuerte. Al estar en formato de croqueta resultan cremosas, crujientes por fuera y suaves en su interior.

En caso de que no sepás exactamente qué es una croqueta, te cuento: es una tapa muy popular en España, básicamente una porción de masa cremosa hecha como una esfera pequeñita y frita en aceite. Se prepara con harina de trigo, mantequilla, leche, sal y pimienta; algunos la llaman bechamel. A esa base se le añade el ingrediente que le da el nombre: por ejemplo, jamón serrano, pescado o, como en este caso, pato. Son ideales para compartir, ya que vienen varias unidades por orden; dos o tres personas pueden comerlas fácilmente como entrada antes del plato fuerte.

El plato fuerte

Pasemos ahora al plato principal. Lo más probable es que muchos piensen en una paella: deliciosas, variadas, tradicionales, con infinidad de combinaciones. Sin embargo, me dio curiosidad probar algo muy similar: la fideuá. Es un plato de la Comunidad Valenciana y, en esencia, lo mismo que una paella, pero en lugar de arroz se utiliza fideo grueso. Tanto así que, en el menú, cualquier paella puede transformarse en fideuá.

¿Y qué pedí yo? El fideuá del señorito, inspirado en el arroz del señoret. En este platillo, todos los ingredientes ya están limpios: el pescado sin espinas, los camarones sin cáscara, los mariscos sin concha. La idea es que el comensal no tenga que ensuciarse las manos. El fideuá que probé traía camarones en buena cantidad, pescado, chile dulce y, por supuesto, esa textura propia de las paellas.

Es un plato para compartir: podés pedir desde dos hasta varias porciones, según los comensales. Si sos más tradicional, probablemente te inclinés por la paella del señorito; pero si querés variar un poco, esta opción vale la pena.

El postre

Llegamos a una parte que muchos esperan: el postre. No he tenido la suerte de visitar España todavía, pero sé que los churros con chocolate son un clásico, aunque también suelen tomarse más como merienda que como postre. En este restaurante se ofrecen como cierre de la comida.

Son churros fritos sin relleno, servidos con una taza de chocolate espeso para sumergirlos. Aunque no soy amante del chocolate, lo disfruté bastante. Para quienes prefieran algo más clásico, también ofrecen crema catalana, otro postre delicioso de la gastronomía española.

Los precios

Sobre los precios: los postres rondan entre 5.000 y 6.000 colones. Las carnes van de 17.000 a 43.000 colones, según el corte. Los arroces y fideuás empiezan en 10.000 colones, y las croquetas, como mencioné, cuestan 12.288 colones.

Sí, es caro, pero es un gusto que uno se da de vez en cuando. Además, este restaurante trabaja con productos importados desde España, lo cual encarece los costos. Sé que no todos estarán dispuestos a pagar esos precios, y está bien: cada restaurante tiene su público. Lo cierto es que cuando fui estaba lleno, así que claramente hay clientela.

Finalmente, el restaurante se llama Versión Original, un nombre que me parece atractivo y distinto. Está ubicado en el Centro Comercial Boulevard, en Escazú. Su horario es de lunes a sábado de 11:30 a.m. a 11:00 p.m., y los domingos de 11:30 a.m. a 6:00 p.m.

Conclusión

¿Lo recomendaría? Sí. La atención fue buena, los platillos me gustaron y, aunque los precios son elevados para mi presupuesto, creo que vale la pena si querés disfrutar de una experiencia auténtica de comida española.