
Ir a almorzar se convirtió en la excusa perfecta para darnos una vuelta por la Marina Los Sueños, en Herradura, en pleno Pacífico costarricense. Teníamos un domingo soleado y dijimos: bueno, aprovechemos y manejemos hasta allá. Mucha gente no sabe que la marina se puede visitar aunque no tengás un yate ni un apartamento ahí. Y vale la pena porque el lugar es bonito: los barcos llaman la atención, la construcción es elegante, hay heladería, café, playa… en fin, un paseo que se disfruta.
Entre tantas opciones decidimos entrar a Lanterna Italian Steakhouse, un restaurante que abre todos los días de 11:30 a. m. a 10:00 p. m. y que, como su nombre lo dice, mezcla cocina italiana con carnes.
De entrada aclaremos: barato no es. Los precios empiezan en unos ₡8.600 y de ahí para arriba. Un ribeye USDA Prime de 18 onzas ronda los ₡50.000, un churrasco ₡26.000. Así que sí, es un restaurante de marina turística, con clientela que suele andar en yates y con billeteras más anchas que la mía.
El primer plato fue una pizza al horno. En el menú dicen que son estilo napolitano, con masa carbonizada y crocante. Pedimos la Salsiccia e Gamberoni: masa hecha en el lugar, salsa de tomate, mozzarella, camarones, chorizo italiano y rúcula.
Yo no soy fan de la rúcula (aunque no la odio como a la cebolla 😅), así que pedí que, si se podía, la cambiaran por albahaca. Al final llegó con rúcula, pero el personal muy amablemente me trajo albahaca aparte. Buen detalle de servicio. La pizza cumplió: buena salsa, mozzarella aceptable (aunque no creo que fuera fresca y le faltó un poquito más), camarones en buena cantidad y chorizo suficiente. Está bastante mejor que las pizzas de cadena, aunque no al nivel de las mejores napolitanas que he probado. Precio: ₡13.555, para dos personas.

Después vino la pasta al ragú calabrés: tubitos en salsa de tomate cocida lentamente con lomito, ricotta, parmesano reggiano y, otra vez, rúcula (parece que al chef le gusta bastante). La pasta estaba buena, la carne suave y el queso de calidad. Cumple, pero no me dejó pensando “quiero volver a pedirla”. Precio: ₡22.546.

El servicio fue excelente: atentos, serviciales y rápidos para resolver detalles como lo de la albahaca. El restaurante tiene aire acondicionado (muy agradecido en el Pacífico) y el ambiente es agradable, entre casual y formal.
Sí, el paseo en general lo vale. La Marina es un lugar bonito para caminar, ver yates y pasar un rato distinto. El restaurante cumple, pero tenés que ir claro de que no es barato. Nosotros lo disfrutamos como parte del paseo, más que como un plan gastronómico central.
📍 Abren todos los días de 11:30 a. m. a 10:00 p. m.
📞 Teléfono: 2630-4111