Ostería Fainá: Otra forma de disfrutar los placeres a la italiana

Cuando pensamos en comida italiana muchas veces, y casi de forma automática, vamos a pensar en pizza y pasta.

Por eso me encanta cuando puedo aprender, y de paso disfrutar de alguna nueva comida, de este país que tanto le ha dado al mundo en términos gastronómicos.

No dudo que muchos de ustedes ya conozcan Ostería Fainá, en Pavas, de su bonita atención y de sus platillos tradicionales de la región de Liguria, al noroeste de Italia. Pero si al igual que yo desconocés de la cocina y atención de Marce, entonces será un gusto invitarte en este viaje, breve pero con paradas que te van a gustar.

El nombre ostería no solo obedece a ponerle algo que suene italiano, se trata de un tipo muy específico de establecimiento que en Italia se entiende como pequeño, acogedor, con comida muy de pueblo y con una carta breve pero con opciones que gustan. Y todo esto fue justo lo que encontré en mi primera visita, de varias más sin duda.

Fainá
Empecemos por el platillo que le da nombre al lugar. Fainá (en italiano se llama farinata di ceci) es una comida muy asociada a la región de Liguria. En palabras simples, y esperando que ningún italiano se moleste conmigo, digamos que es como una tortilla delgadita, salada, que se prepara solo con cuatro ingredientes: harina de garbanzo, agua, aceite y un toque de sal.


Se hornea hasta que queda dorada por fuera y suave por dentro. En el restaurante, Marce te ofrece dos maneras de probarlo. La primera es fainá “del Prione”, que tiene cebolla o mejillones al gusto.

Así se ve el fainá individual.


La otra forma es el fainá “Portivene”, que bien puede ser una opción personal o bien la versión para compartir hasta para 4 personas. Una vez cocinada, se le colocan encima ingredientes como tomates italianos deshidratados en aceite, zucchini y berenjena a la parrilla, hongos italianos, pesto y queso.


Aunque suelo criticar a quienes dicen que algo es rico pero no explican el por qué, debo confesar que sí me gustó el fainá, pero no sabría explicar claramente su sabor. Creo que la experiencia viene en buena parte de la textura, pero los ingredientes lo complementan muy bien.


La versión individual tiene un costo de ¢7.590, impuestos incluidos. Especialmente me encantó con los tomates, los hongos y el pesto.

Berenjena a la parmesana.


El otro plato fuerte de la visita fue la berenjena a la parmigiana o como dicen en italiano melanzane alla parmigiana ¢6.380, impuestos incluidos. En palabras sencillas, es una versión de lasaña donde la pasta de harina es reemplazada por láminas de berenjena.


Es muy popular en el sur de Italia, su principio es sencillo: una lámina de berenjena, salsa de tomate, queso mozzarella, queso parmesano, más berenjena, salsa de tomate, queso mozzarella, queso parmesano y repita. Luego se lleva al horno y una maravilla.


Yo no soy fan de la berenjena, y aunque de verdad no me encanta, disfruté mucho el sabor cuando se integra la textura suave de esta verdura, con la cremosidad del queso y el sabor de la salsa de tomate.
También creo que donde exista la unión de un buen tomate, posiblemente italiano en este caso, con queso, esa será una apuesta segura porque combinan muy bien.

Entrada clásica
Algo lindo del lugar, que no se ve en todos los lugares, es que al llegar te sirven una porción de focaccia con pesto. Ese sabor tan rico de este pan nos hizo pedir la bruschetta de tomate, queso ahumado y mozzarella ¢4.400. Nuevamente una apuesta segura.

Sencilla pero cumplidora la entrada.

La trinidad tomate, queso, albahaca es quizás una de las más famosas combinaciones en Italia, presente en muchos de sus platillos y si además se usa un buen pan, es de verdad una mezcla de algo ligeramente crocante, algo ácido, cremoso y aromático.

Postre
Fácilmente reconocible en muchos rincones del mundo, así es el tiramisú: postre tradicional de la región del Véneto. Dice Internet que su significado es “levántame” en italiano y se le dio ese nombre según las leyendas urbanas de Treviso porque puede darte ánimo o energía gracias al café y azúcar de sus ingredientes.

Hay versiones como restaurantes italianos en el mundo. Se supone que sus ingredientes tradicionales son una base o bizcocho, café espresso, queso mascarpone, huevos, azúcar y cacao en polvo.

Tiramisú caliente.

En Ostería Fainá nos dieron a probar una versión caliente, sin queso mascarpone y con una crema ni muy espesa ni muy líquida y dulce. El resultado nos gustó porque el sabor del café caliente es agradable al combinarse con el bizcocho y la crema y cacao. Pero si usted es un purista del tiramisú, quizás se sienta un poco decepcionado.

Resumen
Hay que volver, hay que ir a probar sus pastas, su pizza porque, como buen italiano que tuvo un restaurante en Italia y ahora en Costa Rica, cocina con tal pasión que con solo escucharlo hablar a Marce, dan ganas de comer lo que prepara.

Otro detalle, el lugar es chico, unas 4 o 5 mesas, y él hace todo (al menos así fue cuando fuimos): toma la orden, sirve las bebidas, cocina, cobra y recomienda vino. Así que vas a tener un poco de paciencia, que a mi juicio la experiencia lo vale.

Abre todos los días, desde el almuerzo hasta la cena, podés escribir al WhatsApp 7189 8483 o llamar al 4033 5591, tienen redes pero no parece que las vean muy seguido, pero si los querés seguir son en Instagram @osteriafaina y en Facebook @osteriafainacostarica. En TikTok no pierdan el tiempo.

Un espresso para cerrar una linda tarde.

La dirección es lo complicado: Diagonal 1, frente al Centro Comercial del Triángulo del Boulevard de Rohrmoser, lo mejor es usar Waze o Google Maps.

Si van, me cuentan qué les parece la experiencia.