Sapore en Curri y la aventura de probar algo nuevo

Autor: 
Melvin Molina melvin@elsartencaliente.com

Les voy a contar un secreto intrascendente: No soy fan de los calzones italianos. Mi esposa dice que son la misma cosa que una pizza, solo que se cierran como una empanada.

No entiendo el por qué no son de mi agrado, cuando la pizza sí que me encanta. Tratando de encontrar una respuesta pienso que me encanta comerme la pizza con las manos, mientras que con un calzone necesito usar cubiertos.

Dicho eso, les cuento que el domingo fui a Sapore Trattoria, en Curridabat. Es un restaurante que busca trasladar a su visitante a Italia con su música, sus manteles con cuadros rojos y blancos, su decoración pero en especial su comida.

Como me encanta probar algo nuevo, para salirme de los platos de siempre, decidí aventurarme a pedir un calzone montagna (¢9.100). Este incluye salsa de tomate, chorizo italiano, queso y hongos.

Cuando llegó a la mesa lo primero que noté es su elaboración al horno de leña, eso le aporta un sabor.

Al ir adentrándome en el plato, aparecieron los ingredientes. Una salsa caliente y en la que sobresalían los champiñones, eran una cantidad enorme. La pasta tenía una buena textura, esa corteza agradable de comer incluso sola y que soporta bien los ingredientes.

La combinación del calzone montagna me parece ideal para quienes disfrutan de los vegetales, incluso, si se pide sin el chorizo es una excelente alternativa vegetariana porque esos champiñones en verdad que no pasan desapercibidos.

Mi esposa ordenó una pasta Tonarelli cacio e pepe (¢8.500) que resume mucha de la filosofía de la cocina italiana como la simpleza de sus ingredientes: Era una mezcla de aceite de oliva extraviasen, queso y pimienta.

Me llamó la atención el grosor de la pasta, aunque eso era solo un elemento visual. Al ver el plato vacío me di cuenta que sin duda a ella le encantó.

Importante, no les mencioné que mientras llegaba la pizza compartimos una ensalada Cesar (¢7.000), que contrario a lo que muchos piensan no es una receta tradicional de Italia. Igual es un clásico con sus trozos de lechuga romana, crotones, queso partisano y aderezo.

Lo curioso de la que ofrecen en Sapore es que viene dentro de una canasta hecha con queso, lo que te invita a irla comiendo junto con la ensalada.

Sapore Trattoria me mostró otro lado interesante de su oferta como lo es el servicio al cliente. Fuimos un domingo, día en el que posiblemente tienen más visitas durante el almuerzo. Todo el mundo estaba atento, incluso el mismo dueño estaba al pendiente de las mesas pasando para preguntar si todo estaba saliendo bien o incluso sirviendo los platos.

Para contar la experiencia completa, debo agregar que no me gustó su bebida natural de piña con albahaca. Normalmente me gusta recién elaborada y esta no lo parecía. También, tuve que pedir que me la cambiaran la primera vez porque en lugar de lo que ordené me trajeron una diferente.

Esta es la segunda vez que los visito en Curridabat y estoy seguro que volveré a probar otras opciones. El lugar vale la pena y si se me permite, creo valioso decir que sus precios podrían ser caros según el ojo que le mire. Sin embargo, esto siempre es relativo y insisto en que el sabor, la atención y el lugar me parecieron una buena experiencia.

 

Ellos se encuentran frente a Plaza Freses, muy cerca del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos. Cuentan con parqueo privado y tienen los teléfonos 2222-8906 y 4701-9561. 


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