Con platillos así resulta fácil enamorarse de la comida italiana y española

Autor: 
Melvin Molina

La comida española y la italiana es increíblemente deliciosa. Esa es una verdad de perogrullo, sin embargo cuando uno continúa descubriendo platos que lo cautivan al instante se hace necesario repetirlo.

Hoy les quiero contar de dos visitas recientes a restaurantes con propuestas gastronómicas de esas naciones europeas. Ambas se las recomiendo a ojos cerrados, ambas invitan a cualquiera a ir por más y ambas demuestran que no hay que estar ni en Escalante ni en un mercado gastronómico para resultar muy atractivas.

De España

Una vez más voy a hablarles de Albero Restaurante Español, una joya de la gastronomía de Andalucía que es muchísimo más que paella. Y de seguro les volveré a hablar en el futuro.

En un viaje de esos para dejarse sorprender, en los que nadie más que yo pago por mi comida, le di la oportunidad a una entrada con nombre singular: Dátiles en gabardina.

Este fruto que no es tan frecuente para los ticos, se envuelven en tocineta y se fríen. Luego se sirven sobre una cama de salsa de queso azul.

Alguna vez sintieron una bomba de placer gastronómico. Puesta esto es lo que sentí cuando probé el plato. Ese sabor dulzón del dátil se combinó con la tocineta, pero, es con el queso cuando se vuelve una obra cumbre.

Otro plato que tenía rato de querer probar eran los judiones estofados. Suena algo gracioso el nombre, al menos para mí. Lo cierto es que es un plato de esos que son tan llenos de sazón que uno se pregunta porque no lo había probado antes.

Estos enormes frijoles blancos se cocinan en una salsa de tomate y se complementan con jamón ibérico, chorizo español y nuevamente tocineta. 

La salsa de tomate tiene un sabor intenso, de esos que usted le pone un poquito sobre un pan, un poquito de arroz o una galleta salada y es de recordar.

Pero esta salsa es solo el elemento que amalgama los intensos aportes de los embutidos de cerdo, que con su grasa le da un sabor único a esos judiones.

Tip: Pidan pan de la casa, y lo mojan en esa deliciosa salsa de tomate (por una vez olvidémonos que dicen que esa práctica es de mala costumbre). Es un plato que, vale decir, es para compartir.

Albero Restaurante se encuentra en Guayabos de Curridabat, del Fresh Market 200 metros norte, en el Centro Comercial Vientos del Este. Teléfono 8309-4681 y en redes sociales los encuentran como @alberorestaurante 

Italianísimo

Sale e Pepe tiene casi 30 años de hacer comida italiana, y yo por alguna razón del destino hasta este año lo descubrí.

Es el clásico restaurante italiano, con mantelitos a cuadros blancos y rojos, horno de leña y varias imágenes en sus paredes que recuerdan esa nación.

Para recomendarles algo a la segura, pidan la pasta a la putanesca y la piden en pasta de tipo pappardelle.

Vamos por partes, este tipo de pasta es fresca, lo que significa que es recién hecha y eso le da un sabor muy agradable, junto a una textura deliciosa. Además, es gruesa y eso le da como algo especial.

En cuanto a la salsa, es una mezcla de tomates naturales con alcaparras, aceitunas, anchoas y un toque picante.

Es una pasta para estimular el paladar, para disfrutar de ese sabor penetrante de las anchoas, que el tomate logra dar balance pero de pronto aparece el chile y al final es un tornado de sabores.

Otras opciones que les recomiendo es la salsa amatriciana, que es tomate natural, tocineta, queso parmesano y cebolla, desde luego yo la pedí sin cebolla.

Este restaurante se encuentra en Plaza del Valle, Escazú, a la par de Pops de San Rafael. Teléfono 2289-5750 y los encuentran en redes como @saleepepe.cr

 

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