Dos grandotas de Lupulus con chorizo y entraña

Autor: 
Melvin Molina melvin@elsartencaliente.com

Cuando era niño por mi casa vendían una hamburguesa que era enorme, al menos en mi memoria era enorme. Probablemente no era tanto sin embargo, así se mantiene hasta la fecha en mi memoria.

Me ilusionaba la sola idea de ir a esa soda y poder comprarme una hamburguesota, lo que tampoco era algo remotamente frecuente porque económicamente eran otros tiempos.

Posiblemente de esos años se me quedó la buena costumbre de entusiasmarme ante una grandota y ojalá deliciosa hamburguesa. 

Creo que eso explicaría el por qué al abrir el menú de Lupulus Beer Shop, restaurante escalantino que abrió en el 2015 en San Pedro, me entusiasmé al ver una amplia oferta de hamburguesas y hasta me tomó su rato elegir una para probar.

La primera opción fue la Meat me Baby, la gran ganadora del Reto Hamburguesa que hice hace un par de años. Y de hecho sus dueños muy amablemente nos hacen el honor de ponerle el reconocimiento en el menú.

Pero quería algo nuevo, algo diferente, algo empedrado que fuera padre y madre, hamburguesa y sandwich a la vez, que fuera emprendedora pero no libre de gluten, una sabrosura que me dijera que yo era su Sugar Daddy y además que no tuviera huevo.

Fue así como tras meditarlo pedí que me trajeran La Trocha, como dice el menú “la consagración del chorizo”. Lo cierto es que esta grandota es hecha con una torta de chorizo argentino que ponen a marinar en vino blanco, luego lo colocan en un pan de la casa, le ponen tomate, lechuga, , queso mozzarella, mayonesa de ajo y chimichurri. Precio ¢7.000 e incluye papas o camote frito.

¿Qué podemos decir de esta Trocha? Lo primero es que tiene buen tamaño, eso me dejó feliz. Luego hay que señalar que usan un buen pan, de ese que ayuda a contener los jugos de la torta y los aderezos. Eso se agradece porque en ocasiones hay buenas hamburguesas, pero usan pan de calidad cuestionable y se desarman en las manos.

De la torta de puro chorizo, si usted ama los embutidos los va a disfrutar. Caso contrario esta hamburguesa no es para usted. Esa torta de chori tiene un buen sabor, está bien cocinadita y combina muy bien con el queso y el chimichurri.

Lo que no experimenté fue el sabor del marinado en el vino blanco. Tal vez es muy sutil. Adicionalmente y siendo justos y transparentes como nos gusta serlo, tengo que decir que los camotes fritos nos quedaron debiendo, llegaron de tibios para abajo, por lo que su experiencia no fue la mejor.

Creo que si un restaurante de comidas rápidas, donde la calidad no siempre es la mejor, logra darle a uno unas papas fritas calentitas y crujientes, con mucha más razón un restaurante de Barrio Escalante donde uno va porque sabe que la calidad es superior.

La otra grandota a la que le metimos el diente en la noche fue la Me Entraña: Una hamburguesa que toma un filete de entraña, lo cocinan término medio al fuego, lo cortan en tiritas y lo ponen entre esos dos panes de la casa del que les hablé antes.

Además, sobre la jugosa carnita lleva una salsa demi-glace que es un tipo de salsa francesa que se hace a partir de huesos y carne que se ponen a hervir por laaaargos ratos hasta que se evapora el agua y va quedando espesa (esta es una mala explicación, pero en Google fijo podrá encontrar una mejor). También tiene lechuga, tomate y un spread de pejibaye o dicho a lo tico, una cremita o pasta para untar.

La carne estuvo bien de sabor y esa salsa oscura le da una jugosidad deliciosa. De hecho, uno termina comiéndose la hamburguesa y con las manos “chorreadas”. El famoso spread se pierde entre el sabor de la demi-glace, y algo que no les dije anteriormente es que uno también puede ponerle dentro de la hamburguesa otras opciones de aderezo como mayonesa de eneldo, agridulce, chipotle, romero-naranja o jengibre, por mencionar algunas. Precio ¢7.350.

Entradita

En esta visita fui con mi esposa y acompañante incondicional a comer rico, para esperar las hamburguesas decidimos pedir un ceviche de corvina ¢5.300. 

Eran cuatro canastillas hechas con patacón, en su interior un ceviche de inspiración peruana con trozos de corvina, tomate y choclo.

Las canastillas saben ricas solas y con el ceviche la experiencia es aún mejor. Un detalle es que tanto a mi esposa como a mi nos parecieron extremadamente ácidas, eso no es ni bueno ni malo, solo que fue un poco intenso y jugoso.

Tip

Este mes tienen una promoción para quienes paguen con tarjetas BAC Credomatic, de martes a jueves, a partir de la 4 p. m., ya que tienen un 50% de descuento en el menú. Esta promoción estará hasta el 31 de octubre.

Yo comprobé que es real, no como otras que inflan los precios y luego te aplican el descuento, por lo que de verdad es una forma de comer, probar y gastar menos.

Ellos están en Barrio Escalante, 100 metros al este del Fresh Market, en una esquina,  calle 35 y avenida 9 (aunque por calles y avenidas nadie le llegaría de fijo. Abren de martes a domingo y los encuentran en redes como @lupuluscr

 

 

 

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