L'Incontro: Auténtica comida italiana, buen vino y amigos

Autor: 
Melvin Molina melvin@elsartencaliente.com

Una de las cosas que me aburren en la vida son aquellos que para tratar de explicar o demostrar que algo es de muy buen gusto, calidad o excelencia emplean palabras muy rebuscadas, de domingo. Creo que es mejor decir las cosas de forma directa y sencillo.

Por eso hoy quiero contarles que el restaurante italiano L`Incontro, en Escazú, me encantó y no solo eso, estoy seguro que es un lugar donde todo amante de la gastronomía de este país mediterráneo debe conocer.

En un par de horas descubrí un lugar donde la comida es auténtica italiana y esto se comprueba cuando su chef es italiano, y su propietario italiano están comprometidos con la tradición culinaria de su país.

Hablemos de lo general a lo específico. Nos recibieron super bien, de entrada es bonito que a uno lo atiendan como que en verdad les resulta agradable recibirlo.

El lugar tiene un estilo contemporáneo, moderno. No trata de recrear ese estilo casi costumbrista de los restaurantes italianos que las películas nos enseñaron.

Lo primero que elegimos fue la bebida. Esta visita era algo especial debo confesar, y lo era porque tres buenos amigos estábamos ahí para sencillamente compartir de los sueños con los que queremos hacernos más viejos y reír (porque siempre reír será una cura para todo).

En ocasiones así un vino siempre es la elección ideal. Personalmente quería probar el Malbec etiqueta roja de la bodega La Íride de la cosecha 2014, porque antes de ser embotellado estuvo en una barrica o barril de madera (de roble americano para los más fiebres de los vinos), que le da un matiz especial.

A mí me encantó, a mis amigos también pese a que no son tan entusiastas del vino tinto. Es un vino con un aroma intenso y agradable. Al beberlo se nota que estuvo en una barrica, sin que llegue a ser ásperos  en la boca. Incluso tiene su gustito dulce en el paladar.

Si van como fue mi caso, entre amigos, les recomiendo de entrada su “antipasto misto”, un plato generoso que trae embutidos jamón curado italiano, salame, boloña con pistachos, quesos, tostadas con paté de la casa, tomate y por último unas aceitunas verdes en aceite de oliva.

Es ideal para compartir, esto porque todos pueden probar un poquito de cada cosa, es una porción generosa, la que incluso entre cuatro comensales se come a gusto.

Platos fuertes

El momento cumbre, el plato fuerte. Para ser sincero normalmente pienso primero en qué me voy a comer y luego lo de beber. Sin embargo, aquí primero pensé en el vino y luego elegí un plato que sentí combinaba bien. Por eso los “ravioli di ricotta e spinaci” (ravioles rellenos de queso picota y espinaca) me parecieron ideales.

Este tipo de pasta se hace fresca, cada día, luego se rellena a mano. Una vez cocinados se acompañan en salsa de tomate natural y se le pone encima queso parmigiano.

Me sorprendió lo generoso de la porción, normalmente cuando he pedido ravioles vienen 4 o 5, pero aquí eran muchos más. La combinación del queso con la salsa de tomate era tan buena como un feriado cuando cae lunes y el Malbec de La Íride lograba que el disfrute fuera total.

A la mesa también llegó un “risotto al fruto di mare” (risoto con mariscos). Nuevamente la porción resulto visiblemente generosa. De este plato siempre he valorado lo rico que sabe el arroz especial de risotto (arbóreo para los curiosos) porque absorbe parte de la salsa y eso hace una combinación deliciosa. La salsa de tomate cremosa y esos camarones y mejillones sin duda que no defraudan a un amante de los mariscos.

Con el vino de pronto uno se pregunta: si se come mariscos normalmente va bien un vino blanco, no obstante; la salsa de tomate hace que un tinto también sea una alternativa a considerar.

Con gran frecuencia asumimos que la comida italiana es solo pastas o pizzas. Por eso resultó tan oportuno que uno de los comensales pidiera la tagliata: Un jugoso trozo de res a la parrilla con balsámico, arúgula y queso parmigiano.

La carne la selecciona el chef, por su amplia experiencia en el tema de carnicería. Por eso resultó fácil de entender el por qué no hubo fallos en cuanto a suavidad y sabor. Sin bien es cierto a mi, personalmente, no me gusta la arúgula, reconozco que el plato está genial, y más si se valora eliminar los cargos y emplear vegetales y ensalada como acompañamiento.

Nos marchamos felices, contentos, con el sabor de que la comida está muy bien en calidad y que sus precios son muy razonables, de hecho esperaba que fuera más caro pero no señor, son precios que valen la pena tener en cuenta para regresar.

Con la última copa de ese agradable Malbec de La Íride se me vino a la memoria una frase del escritor James Joyce: "¿Qué hay mejor que sentarse al final del día y beber vino con amigos?”.

Si quieren disfrutar de L`Incontro les cuento que está en el centro comercial Escazú Village, abre todos los días de la semana. Pueden contactarlos al teléfono 2208-8902 o bien por Facebook como @L'Incontro

 

 

 

 

 

 

Facebook Comments Box