Cuando el surf y la pasión por el servicio al cliente se conocieron

Autor: 
Melvin Molina / melvin@elsartencaliente.com

El corazón de Omar Núñez le pertenece al océano, a sus olas y en especial al surf. No es algo que resulte extraño para alguien que nació en el bello Pacífico central costarricense, un lugar para enamorarse profundamente del mar.

 

Él disfruta cada marea y ese mismo sentimiento lo transmite a su pequeño hijo Kai, con quien aprovecha algunos días para enseñarle a montar sobre las olas.

 

Mantener ese estilo de vida no es sencillo, se debe conjugar con el trabajo y los horarios del sector turístico suelen ser complicados. Por eso Núñez se siente profundamente afortunado de que su pasión por el trabajo en el servicio al cliente le abriera las puertas para que sus jefes le den oportunidad de ir a surfear cada día.

 

Lograr esa facilidad no es algo que ocurriera de la noche a la mañana. El supervisor de alimentos y bebidas del Hotel Sí Como No, en Manuel Antonio, comenzó con tareas sencillas, llevando platos a las mesas, se aseguraba que a ningún comensal le faltara el agua y otras tareas.

 

Con el paso de los años fue aprendiendo nuevas habilidades como protocolo, etiqueta en la mesa, mejoró su nivel de inglés y se sumergió hasta aprender más de bebidas y los ingredientes de cada plato para poder explicarlo a los clientes.

 

“Mi trabajo es crear una experiencia única para cada visitante, que experimenten una estancia en un hotel y que lo que viven a diario los haga felices. Ellos vienen aquí a disfrutar del privilegio de comer con estas maravillosas vistas y hay que darles la garantía que lo pasen bien”, comentó Omar Núñez.

 

Su carisma lo hace brillar, cuando se está en alguno de los restaurantes del hotel, como en el Rico Tico, es sencillo de ver la amabilidad y pasión por servir a los clientes de este joven.

 

Esas cualidades son las que sus jefes vieron y premiaron con una gran flexibilidad. Eso le permite tener tiempo libre durante los mejores momentos de las mareas para ir a surfear.

 

Por eso no es de extrañar verlo salir corriendo con su tabla de surf con una enorme sonrisa y un par de horas después estar de regreso para continuar sus labores.

 

“El surf es una manera de escapar del estrés, soy un afortunado de tener la libertad de ir a practicar este estilo de vida cuando están las mejores condiciones del mar. No es sencillo encontrar un trabajo que te lo permita y por eso trato de hacer mi trabajo lo mejor posible”, añadió el supervisor de alimentos y bebidas.

 

En algún momento la práctica de este deporte era competitivo para él, actualmente es ese complemento de su vida que le da paz y motivación.

Igualmente trata de ayudar a sus compañeros para que también tengan oportunidades como la que él disfruta. Por eso no es de extrañar que los cubra en algunos turnos, aunque le haga extender un poco más sus jornadas.

 

Núñez reconoce que en el hotel Sí Como No tiene las puertas para la superación y no ha desperdiciado cada oportunidad.

 

Al hablar con él queda claro que desea disfrutar por mucho tiempo más de su estilo de vida y para lograrlo no duda en decir que continuará entregando lo mejor de su trabajo a cada visitante.

 

 

¡Querer es poder! y este porteño es un claro ejemplo.

 

 

 

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