Comidas en Esterillos Oeste: La guía que (tal vez) estás necesitando

Autor: 
Melvin Molina melvin@elsartencaliente.com

Que embarcada cuando vamos a una zona y no tenemos ni la más remota idea de qué o dónde comer y que luego no nos arrepintamos.

Esta semana fui con mi esposa a Esterillos oeste por una razón muy especial: Ella cumplía años y soñaba con unas mini vacaciones en las que pudiera ir acompañada de Kiwi, nuestra perra de raza labrador que cumplió 9 años y no conocía el mar.

En la zona encontramos un hotel en el que aceptan mascotas y todo super. Sin embargo, en el apartado de las comidas estábamos a ciegas, mejor dicho NPI de dónde comer o qué se come.

Por eso les traigo esta mini guía para que puedan tener opciones de antemano.

La primera es el restaurante del hotel Rancho Coral.

La especialidad de la casa son las pizzas. Su cocinero con mucho entusiasmo le cuenta a uno que él prepara la masa con mucho cariño.

Rescato de sus pizzas la variedad, tienen 16 combinaciones que van desde la clásica margarita, hasta propuestas con ingredientes de muy buen sabor como salame Toscano o Prosciutto italiano.

La primera en probar fue la pizza Rancho, que mezclaba aceitunas negras, queso parmesano, champiñones frescos y salame Toscano (¢10.800).

Lo bueno fue el sabor final de la mezcla del salame con los champiñones y la salsa de tomate casera. 

La porción perfectamente es para dos personas y los ingredientes son abundantes. Lo que no me terminó de encantar para darle un 10 de 10 es que su pasta por momentos me parecía muy delgada y tostada, sin embargo, eso es algo que posiblemente solo a mi me moleste.

Otras opciones como para algo menos formal son sus palitos de queso mozzarella acompañado de salsa de tomate natural (¢3.800). Son seis piezas, generosas y lo mejor es esa deliciosa salsa de tomate natural de la casa. 

Solo me gustaría advertir, para los que son muy “piqui” como yo. El rebosado es muy grueso, a mi me gustaría que no lo fuera.

 

Comer en El Patio

Otra de las opciones, y dicho sea de paso de las más bonitas, en el restaurante El Patio. 

Ahí llegué con el profundo deseo de comer algo fruto del mar. Pedí un ceviche, con tan mala suerte que no tenían, lo mismo que pesca del día.

Ante los hechos, nos alocamos al estilo Esterrillos del Oeste y decidimos compartir unas entradas y las siempre oportunas alitas de pollo.

Las entradas elegidas: Unos patacones con acompañamiento de pico de gallo, frijoles refritos y guacamole (¢3.080) y unas cáscaras de papa rellenas de frijolitos, queso y guacamole (¢2.750).

El aplauso se lo llevan las cáscaras de papas, que buena boca por ese precio. Suaves, buen relleno y sazón agradable.

Por lo contrario, esos patacones terribles y solo por una razón: Estaban durísimos y así costaba un poco comerlos. No es la idea tener que luchar con unos patacones. 

Y para cerrar es visita al Patio, una orden de 12 alitas de pollo (6 en salsa barbacoa y 6 mostaza miel) que estaban en promoción y por ¢10.890 vienen acompañas de 2 cervezas nacionales.

La mejor salsa para este gordito Colón resultó la barbacoa. Dulce sin ser empalagosa. La cantidad creería que incluso puede ser para tres personas. El pollo bien cocinado casi en todos los casos, porque algunas de las alitas sí se notó que les faltó más tiempo en el freidor para quedar bien cocidas y que no tengan esa textura ligeramente rosada.

Un par de consejos

Para terminar quiero contarles que el lugar, como una comunidad pequeña que es, no cuenta con una amplia oferta gastronómica. Hay un tercer restaurante Los Almendros, que por más que intenté ir, mi horario no me lo permitió y con ese se cierra la lista de opciones buenas y bonitas.

Adicionalmente, hay dos bares que operan principalmente fin de semana y una soda que de lunes viernes es en la que fruteros usan para desayunar y almorzar.

Lo bueno de visitar esta zona es que no es tan poblada como Jacó, Herradura o Hermosa, y sus precios son mucho más aterrizados. 

 

Esta es nuestra perrita Kiwi, a quien llevamos a conocer el mar a Esterillos.

 

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