Cordifrijo: Sabores del Líbano y tiquicia en un mismo plato

Autor: 
Melvin Molina melvin@elsartencaliente.com

Cuando algo es bueno hay que reconocerlo. Por eso hoy le dedico este post a la iniciativa del chef Milad Kassem Abou Dehen , propietario del restaurante libanés Phoenicia.

Él tomó nuestro tradicional chifrijo y decidió hacer una versión que mezcla lo mejor de dos países para dar forma al cordifrijo.

Como podrán imaginar, es una versión del popular platillo de bares, cantinas y restaurantes nacionales, con un twist. El cambio más evidente es la sustitución del chicharrón por carne de cordero, tan propia de la cultura libanesa.

La primera vez que escuché del cordifrijo fue en las redes sociales del restaurante Phoenicia, en Los Colegios, Moravia. Yo soy fan del cordero y de inmediato me despertó gran interés.

Días después visité el restaurante y lo probé. La experiencia fue mejor de lo que esperaba.

En un principio imaginé que básicamente era un tradicional chifrijo y lo único distinto era el reemplazo del chicharrón.

Sin embargo, estaba muy equivocado. La creación de Milad es una verdadera fusión, mezcla o como me gusta imaginarlo: un amorío entre el Líbano y Costa Rica.

El arroz (por hoy no voy a polemizar si un chifrijo debe llevar arroz o no) es bien tico, lo que le hace diferente es que le añaden almendras tostadas al estilo mediterráneo. Los frijoles son nuestros muy tradicionales frijoles tiernos.

El cordero es frito, como una especie de chicharrón y se coloca en trozos en el plato. Luego, en lugar del popular pico de gallo, esta creación emplea tabbule que es una ensalada libanesa a base de tomate y perejil, con zumaque que le da una acidez que emula el limón.

Las tortillas de maíz tostado se encuentran en el 99% de los chifrijos, por eso este cordifrijo lleva algo que se le parece mucho. Aquí se toma el pan pita, se corta en trozos y se fríe.

El resultado es un platillo con un toque gourmet y popular. Se los recomiendo a ojos cerrados porque les permite acercarse a la deliciosa gastronomía libanesa, al mismo tiempo que deleitan el paladar.

En cada bocado experimentarán esa intensidad del sabor de la carne del cordero. Los amantes de la proteína animal valoran este ingrediente porque es suave y de gran sabor.

La mezcla del tabbule con el resto de ingredientes se logra con buena armonía. Uno sabe que en cada bocado hay algo diferente, una especia, un ingrediente, sin que eso arruine la experiencia tradicional del chifrijo.

Personalmente me gustan los sabores picantes, por lo que un poquito de chile de la casa le va muy bien. Aunque esto es opcional.

Me parece una forma maravillosa, dicho sea de paso, de aventurarse a la comida libanesa, al menos unas primeras pinceladas.

 

Otras ideas

Si nunca ha probado el cordero, la recomendación de Milad es que pida su plato hummus extra. Un tradicional dip o salsa que se elabora a base de garbanzos, aceite de oliva, ajo y otros ingredientes.

Lo diferente de esta recomendación es que lleva trozos de cordero y almendras fileteadas. Este se acompaña de pan pita y normalmente no hay quién se le resista.

Quienes ya son fans de Phoenicia y buscan opciones diferentes, por estos días empieza a estar en el menú un platillo de temporada que es el ceviche estilo libanés.

Esta es otra de las fusiones de Milad lleva filetes de pescado muy fresco, al que le añade zumaque para darle un sabor único.

Phoenicia abre sus puertas en el centro comercial Los Colegios, de martes a sábado de 12 a 3 p. m. y de 6 a 10 p. m., los domingos de 12 mediodía a 5 p. m.

 


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