Verdades falsas, mentiras a medias y otros mitos de la comida afrodisiaca o cómo nos podemos reír un poco hablando de comida y San Valentín

Autor: 
Melvin Molina

Por la razón que sea, cada 14 de febrero celebramos el Día del Amor y la Amistad o San Valentín o como diría don Andrés de la Espriella: San Valentontín.

Estamos a la víspera de esa celebración versión 2019 y pensaba que, de la misma forma en que es casi imposible hablar de empleados públicos cascarudos sin mencionar a don Albino Vargas, es virtualmente indivisible mencionar las celebraciones del 14 de febrero y gastronomía.

Todos conocemos a esas personas que sí disfrutan la fecha acompañados de comida. Son hombres y mujeres de todos los tipos, desde los que deciden darle un golpe al imperialismo yankee y el sistema capitalista brutal por lo que se llevan a la pareja a comerse un gallo de salchichón a la Culo con Culo en La Uruca.

También están los más preparados, los que reservan una mesa en un restaurante elegante, con velitas, menú a la carta y música romántica.

Muchos de estos ponen especial interés en que la comida sea afrodisíaca, por eso de que luego de cenar continúe otro banquete. 

Y es justo a este punto al que buscaba llegar. ¿Existe de verdad la comida afrodisiaca? ¿Es un mito que los vendedores de chocolate idearon para vender más en febrero?, o ¿será una forma en que los expertos en cocina se confabulan para burlarse de todos nosotros?

La respuesta a si son reales los efectos de los alimentos afrodisíacos es: No lo sé. 

Lo cierto es que existe la llamada droga del amor y por aquello no estamos hablando de viagra o Cialis. Es un estimulante natural presente en uno de los favoritos para estas fechas como lo es el chocolate.

Según el sitio web MuyInteresante, cuando se consume chocolate en el cuerpo se libera serotonina en el cerebro y eso nos da una sensación de tranquilidad y relax y bueno entonces hay quienes lo asocian a que eso nos pone en el punto de salida para el ayuntamiento sexual.

Por eso, por el hecho que es algo más cerebral y no estimulación en los genitales, el pleito por definir si es o no afrodisiaco el chocolate es casi tan serio como los que debaten en redes si el diputado Jonatan Prendas siempre da entrevistas con el toque “enjanchador somnoliento” o ese es su estado natural.

Un alimento que de seguro no se esperaban en este recuento: La canela.

No crea que hay que dispersarlo en alguna zona genital para que entre en acción, no no no, cuidado con esa idea. 

La revista Journal of Agricultural and Food Chemistry explicó que cuando olemos la canela, entra a nuestro organismo el linalool. Esta sustancia reduce el estrés, la depresión o como quien dice lo pone a uno en un estado de “que linda es la vida”. Sin embargo, no logran ponerse de acuerdo si esos efectos nos ponen cachondos o no.

De las frutas también se tienen ideas sobre sus poderes libinidosos, tanto así que en un centro universitario en Texas llevan un tiempo investigando a una fruta que muchos conoceos y amamos como es la sandía.

Si se pregunta cómo acceder a sus aparentes poderes “calentogenos”, por favor olvide la idea de hacerle un agujero y meterle ahí … los mariscos o la canela.

 

No señor, se dice afrodisiaca porque cuando la comemos, en especial lo más cercano a la corteza, se produce una sustancia que algunos llaman la viagra frutal. Lo que hace es relajar los vasos sanguíneos, igualito que lo hace la pastillita azul. 

Un clásico

Las ostras, este si que es uno de los mayores fraudes de los mitos de la comida afrodisiaca creo yo. Los defensores de sus poderes cachondísticos dicen que al comerlas se favorece que en el cuerpo se formen ciertas hormonas sexuales, pero, ningún científico pone las manos al fuego por esta afirmación. 

Incluso, se dice que las ostras contienen una cantidad importante de zinc, elemento fundamental para que los caballeros puedan producir suficiente testosterona y esperma. Sin embargo, esto viene con trampa, porque para que realmente funcione deberíamos comer una enorme cantidad de ostras y antes de poder llegar al climax llegaríamos al hospital intoxicados de tanto comerlas.

La respuesta que dan quienes buscan una respuesta más lógica dicen que las ostras tienen alguna semejanza con el órgano sexual famenino y eso es todo.

Verdad que llegado a este punto uno siente que lo han estafado con este tema de las comidas afrodisiacas. Bueno, tampoco es del todo falso que tienen esos poderes, sin embargo su efecto podría venir por otro factor.

El periódico español El Mundo publicó un artículo con fuentes más serias que este que les escribe. En este se explica que lo que ocurre es que las personas que consumen alimentos pensando en estos aparentes poderes de viagra natural en realidad funcionan, hacen que el poder de su mente lo transforme en realidad o lo que conocemos como efecto placebo. Es decir: Si hago que mi mente crea que cierto alimento me va a levantar el…apetito sexual, la mente lo podría hacer realidad.

Los más inimaginables

La lista de productos viablemente comestibles y raros a los que se les asocia con comida afrodisiaca son muchísimos, algunos de estos sencillamente son un disparate y otro solo si me pagan y mucho dinero, los probaría.

 

  1. Carne de Cobra

  2. Carne de Lobo

  3. Pene de Tigre

  4. Pez Globo

  5. Pepinos de mar

  6. Hormigas reina

  7. Mosca española

  8. Balut (huevo de pato con un embrión de 20 semanas)

  9. Orina de babuino

Bueno, para despedirme les cuento que por la web se lee que el termino afrodisiaco que hace referencia a esos supuestos poderes sexuales es un tributo a la diosa griega de la fecundidad y la energía primaveral Afrodita.

 

 

 

 

 

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