Tacos de carnitas: Alegrías y tristezas dentro de una tortillas y otras reflexiones o cómo los tacos de carnitas de Santokatrin deberían no estar en el menú porque no le hacen justicia a este platillo de dioses aztecas

Autor: 
Melvin Molina melvin@elsartencaliente.com

Quien prueba un taco de carnitas prueba la gloria hecha comida (en el tanto te guste la carne de cerdo y no le tenga miedo a la grasa), un manjar original de Michoacán, México. 

Los conocí en los meses de octubre-noviembre del cada vez más lejano 2014. Fue mi primer viaje a México, una aventura que guardo como el mejor viaje de mi vida hasta el momento en la categoría viaje de soltero.

En esas semanas visité diversos pueblos mágicos, conocí pirámides, pero sobre todo probé montones de comida y si de algo conservé un recuerdo muy especial en mi corazón (aunque sería más justo decir en mi panza) es de los deliciosos tacos de carnitas.

¿Qué es exactamente un taco de carnitas? En mi gran ignorancia les diría que son unos tacos hechos con carne de cerdo que se prepara de una forma especial que queda suave, jugosa, con gran sabor y que incorpora distintas partes del chancho como el cuerito (piel, pellejo, etc) o la posta.

Ahora si quieren explorar más allá de mi mala descripción, los invito a ver el episodio 2 de la serie documental Crónicas del Taco en Netflix, dedicado a este manjar.

Tanto me gustan los tacos de carnitas que les aseguro que cada vez que he regresado a México, una vez por año desde el 2014, es lo que más anhelo probar.

Por qué hago todo este preámbulo, cual perro que da muchas vueltas antes de echarse, porque quiero contarles que cuando les hablo de estos tacos que se preparan con una receta que viene desde los aztecas es porque sé de lo que les estoy hablando.

La parte triste

Luego de un viernes de trabajo muy agotador, llegó un sábado donde el capitalismo me permitió ir a disfrutar de la propuesta de Santokatrin, restaurante de comida mexicana en el centro comercial Oxígeno, en Heredia.

Con gran entusiasmo vi cómo en sus primeras páginas recomendaban sus tacos de carnitas cual madre que orgullosa ve que su hijo millennial se independizan y se van a vivir solos. No tomé nota exacta, pero su mensaje invitaba a los comensales a probar ese manjar, con un adobo especial, originario de Michoacán, y algunas otras cositas.

Yo me dije, esta es la mía. Regresaron por instantes esos recuerdos de todos los tacos de carnitas que me he comido en México. Recuerdo que me pegué una enchilada en una ocasión, porque la salsa verde estaba más picante de lo que esperaba y también añoraba una Sidral Mundet, mi compañía ideal para este plato.

Cuando aparecieron frente a mis ojos en serio primero pensé que se habían equivocado y me trajeron de otro tipo de tacos. Luego los probé y reconfirmé que además de que me pasó lo mismo que suele ocurrir cuando uno ordena en Wish: Donde lo que pediste y lo que te llega son distintos diametralmente.

Eran tres tacos de una carne similar a posta o vomito de cerdo, cortado en dados perfectos. Ya solo eso para mi es todo mal, porque las carnitas son más como carne mechada, porque de lo suave que son se desintegran.

Luego mordí y lo segundo que noté es que de suaves nada. Y para rematar, de sabor cero, al menos no a lo que deberían saber unos tacos de carnitas.

Les juro que pensé en regresarlos, pero me dije “voy a probarlos, estén como estén, para tener argumentos para escribir” y aquí estamos.

Siento que eso que probé pueden ser tacos de carne de cerdo, pero de ahí a tacos de carnitas hay una gran diferencia, como la portería del Madrid con Keilor y con Thibaut Nicolas Marc Courtois: Se parecen pero uno es el de verdad bueno y el otro…el otro es una decepción.

Honestamente pienso que en este restaurante que deberían replantearse buscar una asesoría con algún chef mexicano, ir a Michoacán, buscar tutoriales en YouTube o libros de receta para mejorar sus tacos de carnitas.

Ahora bien, me genera enorme duda que los recomienden tanto en su menú. Será que en algún momento eran buenos y fueron perdiendo calidad con cambios de mando en la cocina o tal vez al tico no le gustaron los originales por grasosos y ellos los “tropicalizaron”. No lo sé.

Reflexiones

Me gustaría probar en Costa Rica unos buenos tacos de carnitas, pero creo que eso no ocurrirá. Imagino que es como eso de que para probar un buen rice and beans con macarela y akee (aki, ackee, Blighia sapida etc) hay que ir a Limón.

Otra cosa que me pasa con los tacos aquí en Costa Rica, sin importar el lugar, es que a uno le ponen solo una tortilla y eso es casi un adelanto del caos. (los de carnitas cumplían con ese error) Cuando uno pide un taco en México (sin importar si es de guisado, carnitas, cabeza, placero o barbacoa) a uno se lo arman en dos tortillas para que soporte la carne, la salsa taquera y todo lo extra que pueda llegar.

La salsa taquera es otra de las cosas que me suele hacer falta en algunos restaurantes, por qué si es algo tan sencillo no pueden ofrecer una salsa taquera decente.

Por último, el precio. Los tacos nos los venden en ocasiones como si fueran hechos con cerdos pata negra, carne Angus Prime.

Como detesto que en los restaurantes, en todo el país, no puedan ponerle a los precios en el menú el precio final. Siempre o le ponen solo el IVA, o ninguno y luego en la factura llega un monto mayor porque claro está eso que uno no sumó al momento de pensar en qué comer.

Recomendaciones

Finalizo contándoles que durante la visita a Santokatrin también probé dos entradas. La primera unos patacones con frijoles, guacamole y pico de gallo (¢4.450). Estaban deliciosos, tostados pero no como una piedra, aunque me gustaría que los frijolitos fueran en mayor cantidad.

Además, una cazuela de queso fundido en sartén de hierro con extra de chorizo (¢5.200), que con unas tortillas o sobre los patacones quedan de lujo.

En Oxígeno el restaurante Santokatrín se encuentra en la zona de restaurantes, en el nivel superior al foodcourt. Desde luego que abren todos los días y los encuentran en Facebook como @santokatrin

 

 

 

 

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