Rocoto Grill: Una clara oportunidad de mejora

Autor: 
Melvin Molina

 

Una muestra de la causa de camarón

Ser emprendedor no es tarea sencilla. Imaginen lo que es decir “voy a abrir un restaurante”, invertir dinero en equipo, alquiler, materia prima, personal, un rótulo y confiar en que la gente va a llegar.

Quien lo hace demuestra que tiene ganas de salir adelante, que confía en su trabajo y en que puede ofrecer algo que atraiga a los comensales.

Sin embargo, y a pesar de las más buenas intenciones, en el proceso de abrir y llevar ese sueño a las personas suelen aparecer tuercas que ajustar o como se estila decir en los recursos humanos contemporáneos: claras oportunidades de mejora.

Ese, a mi juicio, es el caso de Rocoto Grill. Se trata de un novel restaurante peruano que abrió sus puertas hace unas 6 semanas, 600 metros al oeste de Walmart, en Heredia.

El hambre y la búsqueda de nuevos lugares que reseñar me llevaron hasta este emprendimiento, una noche de viernes.

Su interior es modesto. Sillas y mesas nada pretenciosas, paredes muy limpias con apenas algunos adornos que hacen referencia a la cultura del Perú.

Uno de los puntos altos del lugar fue la atención. Una joven muy esperada se acercó a la brevedad para darnos la bienvenida con una sonrisa y de paso excusarse por un menú impreso en papel bond en un folder. “Aún no nos entregan los nuevos”, explicó.

Para mi eso es lo de menos, se entiende que cuando se está comenzando uno no tenga todo al 100%, pero que no se haga la norma.

Los precios son bastante razonables, claramente no se está en un restaurante formal donde otros elementos incrementan el precio de cada plato. En Rocoto Grill lo importante es la comida, al menos ese era el mensaje que me quedó.

Aunque en ocasiones soy el abanderado de probar cosa nuevas, la verdad es que me quedé en mi zona segura al ordenar una causa de camarón y un tiradito.

El tiradito se hizo acompañar de una ensalada de lechuga y maíz dulce. En este platillo el pescado llegó bañado en una salsa de ají amarillo, nuevo para mí porque en otros restaurantes peruanos solo se hacen acompañar de limón; el sabor bien pero no más que eso.

¿Camarones de río?

Con la causa de camarón la experiencia si fue muy diferente y no para bien. El puré cumplió las expectativas, no obstante los camarones no sabían a nada, al menos a lo que uno espera de un camarón.

Sin ser un experto en biología marina, me parece que los camarones que emplearon son de río. Eso explicaría por qué los sentí tan insípidos.

Además me pareció (sí es una especulación de quién escribe) que permanecieron dentro de un enfriador en algún recipiente sin tapa y absorbieron otros sabores, lo que hizo la experiencia menos agradable.

Le mencionamos a una de las saloneras el detalle del sabor, sin embargo lo único que obtuvimos fue su promesa de hacérselo saber al chef.

En casos así mi experiencia en otros restaurantes va desde el ofrecimiento de una disculpa del chef, pasando por la invitación para cambiar de platillo por otra alternativa hasta que no te cobren ese plato o te hagan un descuento. Pero bueno, ahí tienen otra oportunidad de mejora.

¿Regresaría a Rocoto Grill? Sí pero en un par de meses y solo para saber si lo de ese viernes fue asunto de tener tan poco tiempo en operación y lograron mejorar, o si por el contrario se convirtió en la norma. Teléfono 8932-1533.

El tiradito incluye una ensalada de lechuga y maiz dulce

 

 

 

 

 

 

Facebook Comments Box