Tres historias de emprendimiento gastronómico bajo un mismo techo

Autor: 
Melvin Molina

En los siete años que tengo de escribir este blog me llevo con alguna frecuencia muy buenas sorpresas. Estas por lo general son sabrosas, tentadoras y en algunos casos especiales encierran detrás una historia de pasión por la cocina y muchos deseos de superación.

Esa experiencia la viví nuevamente la semana anterior. El viernes 28 de setiembre fui a visitar a Roberto Retana, emprendedor y pizzaiolo de Pizza Oliva, porque celebraba el sexto aniversario de su restaurante y quería entrevistarlo. 

Como siempre la conversación con él fue amena (puede verla al final de este post), amplia y uno termina aprendiendo montones. Además, quería conocer detalles de unas nuevas pizzas con las que está deleitando en su restaurante.

Lo realmente genial de esa visita es que más allá de hablar con este maestro de la pizza napolitana, él me presentó a Antoine Neyret panadero francés y a Marianne González, emprendedora guatemalteca.

Juntos ocupan un bellísimo edificio esquinero de estilo Art Decó de los años 30, al costado este del Parque Nacional.

Ahí nacieron el 1 de setiembre L´Atelier Panadería, emprendimiento del joven Neyret y Sobremesa Helados de Inventora, franquicia artesanal guatemalteca con la que Marianne González y su esposo Francisco Robert dieron el salto emprendedor.

La dinámica cooperativa de ellos es apoyarse mutuamente muy en serio. En la esquina, en una ventana, se venden los helados y la panadería artesanal. Mientras que al lado, en un formato de restaurante, Roberto vende sus pizzas napolitanas. Por cierto, de las más espectaculares que he probado.

Roberto es el responsable de que este trio emprendedor tenga forma. Él fue el primero en llegar a ese bello edificio, pero quería tratar de aprovechar sus conocimientos en administración de empresas y coaching para impulsar a otros con deseos de salir adelante en el mundo de los alimentos y las bebidas.

A manera de resumen ultra veloz, Roberto cursó una maestría en administración de empresas en Francia, pero al volver lo dejó todo por su pasión: Las pizzas y el resto es historia que de seguro él les contará encantado si lo visitan.

Las alternativas 

Si pasan por la ventanita y el antojo es de pan verdaderamente artesanal, sin químicos y a precios que van de los ¢500 a los ¢2.000, entonces la propuesta del chico francés es para ustedes.

Antoine me contó que elabora diariamente entre 10 y 12 productos distintos, desde el auténtico baguette y croissant francés, hasta creaciones propias como empanadas de carne mechada.

En la visita probé un Croissffin de albaricoque, es el resultado de tomar pasta de croissant y darle forma de un muffin. Lo primero que noté fue su frescura, casi recién horneado podría jurar. Luego hay que decir que visualmente dan ganas de comérselo de un bocado.

Pensé que por ser de albaricoque sería muy dulce, pero la buena sorpresa fue que no, tenía ese aroma clásico del fruto pero con un buen balance. Además, la pasta que se desprende suavemente en capas hizo de la experiencia algo memorable.

Ahora que si se les antoja un helado, entonces abran la mente para lo que tiene preparado Sobremesa. Marianne me explicó que en Antigua, Guatemala, donde nacieron estos helados, destacaron rápido por sus combinaciones casi inusuales como piña chilera, manzana chipotle, mono blanco y el Cubano.

Yo le entré al Cubano. Este helado de 5 onzas (unos 150 ml) era una mezcla de higos macerados en ron Zacapa y luego tenía una infusión de tabaco cubano.

Antes de probarlo pensé que tal vez la idea del tabaco no era la mejor, porque no me gusta fumar. No sé, me hice una idea errónea en la cabeza por adelantado y lo cierto es que al primer bocado quedé convencido de su buen sabor.

Les aseguro que el higo con ron es una combinación explosiva, una bomba sexi del sabor como suelo decirles. Y la infusión a tabaco es tan sutil que hay que poner atención para notarla.

Todos son de un tamaño único y tienen un valor de ¢1.500.

La ventana funciona en horario de lunes a viernes desde las 7 a. m. La panadería y desde las 10 a. m. La heladería, hasta las 6 p. m. Y los sábados hasta las 3 pm.

Una pizza más para regresar

Aunque de Roberto y sus maravillosas pizzas ya les he contado, siempre es una buena oportunidad para recomen darlas.

Ahora tiene una colección de nuevas pizzas, que en principio solo están disponibles los sábados. Las prepara con ingredientes que compra ese día en la feria.

Una de las que me llamó la atención fue la pizza Bianca higo e prosciutto (jamón italiano curado), porque definitivamente se sale de la norma al mezclar fruta y charcutería.

Otras de las que irá alternando los sábados, como parte de su nueva colección de pizzas, serán algunas que llevan entre otros ingredientes espagueti de zapallo, plátano maduro y queso Gorgonzola y jalapeño.

El horario de Pizza Oliva es de martes a sábado, de 12 mediodía a 3 p. m. Y de 5 p. m. A las 9:30 p. m. Por cierto, me contó Roberto que está valorando abrir los domingos de 12 mediodía a 3 p. m. Ojalá y se concrete para poder ir a almorzar un domingo en plan tranquilo.

Y por aquello, les recuerdo que este multiemprendimiento cooperativo está frente a la esquina noreste del Parque Nacional.

Ahora que si quieren seguirlos en redes aquí lo pueden hacer.

 

Helados Sobremesa

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Pizza Oliva

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L`Atelier Panadería

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