Cinco razones por las que las alitas de pollo deberían tener su propia religión

Autor: 
Melvin Molina / melvin@elsartencaliente.com

En esta vida hay religiones raras para tirar para arriba. Por ejemplo el Jediismo, que se basa en la saga Star Wars. Hay otras aún más absurdas como la del UNICORNIO ROSA INVENSIBLE: que dice la web que sus feligreses afirman que el mundo fue creado por una diosa con forma de unicornio de color rosa y debaten temas tan trascendentales como si usa medias o no.

 

Por eso yo propongo que se cree una nueva religión para los comelones que amamos las alitas de pollo y les voy a dar cinco razones por las que este famoso plato de bares y restaurantes se merece su propio culto.

  1. Le gustan a personas de todas las edades, desde niños hasta ancianos.

  2. Por alguna razón al comerlas con las manos se genera una conexión, un placer especial que cuesta que uno no termine sonriendo.

  3. Las alitas de pollo no discriminan, son tolerantes: saben igual de rico con salsa picante, teriyaki, de queso, de miel, barbacoa o tamarindo picante.

  4. Nos hace olvidarnos del orgullo, o la pena, nos hace humildes, porque comer alitas de pollo frente a otros es una señal de confianza porque uno termina lleno de salsa hasta en las orejas.

  5. Cuando uno las conoce y las prueba hacen que uno no quiera parar de comerlas una y otra vez y eso es fidelidad: algo que muchas religiones desea.

Pero bueno ya mas en serio, son en verdad muchas las cosas buenas por las que nos encantan las alitas y si son tan fan como yo les quiero proponer tres alternativas, tanto para gustos y presupuestos distintos.

The Pup en Escazú es un viejo conocido por este sartenista. Un bar que frecuentaba solo por sus alitas, hace unos 6 u 8 años. Por alguna razón dejé de ir, creo que cambiaron la, receta.

Semanas atrás regresamos y al parecer volvieron a ofrecer alitas que se respetan. Del lugar me gusta que tienen siete salsas distintas como teriyaki, salsa de queso crema con culantro y desde luego búfalo.

 

La orden mínima es de 4 alitas y de ahí hasta las 24 pero usted puede pedir que le den la combinación de sabores de salsa que guste.

 

Mis favoritas son las teriyaki, y además les reconozco que están bien cocinadas, no como otras que cuando uno las muerde tiene un tono rosado. Puntos extra por las papas fritas que venden, naturales y deliciosas.

 

Dirección 25 oeste del centro comercial Montescazú, Escazú, Teléfono 2288-3062.

 

La Planta BrewPub es la segunda recomendación. Lo primero que le aplaudo al chef Wilkie es que pensó en hacerlas al horno en lugar de fritas como en The Pub y la mayoría de lugares.

El sábado tuve oportunidad de probarlas y me encantaron por su sabor ahumado y un gustito a cerveza. ¿Cuál es el secreto? Me dijo el chef que 24 horas antes de cocinarlas se sumergen en una cerveza artesanal, se le añade levadura de cerveza, ajo, perejil, pimiento y pasan en esa jugosa mezcla por horas.

 

Al día siguiente se cocinan en el horno por 3 horas y al final deberían quedar tan suaves que se desprendan fácil del hueso. Por último, se ponen a la parrilla solo para añadirles una ligera cubierta de salsa barbacoa y miel.

 

A diferencia de otros lugares, La Planta las tiene preparadas en un paquete que incluye cinco alitas, papas mini y una cerveza artesanal, todo por ¢9.000. De momento son parte de una semana de promoción pero en pocos, muy pocos días serán parte del menú oficial.

 

Además el lugar es chivísima, como para una tarde de hablar con amigos y ver el atardecer. Ellos están en Ciudad Colón, 200 metros Sur del residencial Parques Del Sol, teléfono 2249 4277 y abren todos los días.

Bueno resulta que todos hemos pasado por días donde necesitamos sacarle el mayor provecho a nuestro dinero y para ellos (entre quienes me incluyo) les tengo una propuesta bastante decente.

Se trata de las alitas que vende PriceSmart, sí leyeron bien. Ellos las venden en ¢2.995 y trae 10 unidades en dos salsas a escoger entre búfalo o barbacoa, incluso se puede pedir que le den la salsa aparte.

Estas alitas no me han fallado ni una vez, siempre vienen bien cocidas y hasta te ponen trozos de apio y zanahoria con aderezo ranch.

Desde luego que aquí no estamos hablando de comerlas en un lugar fino, donde se puedan comer viendo pantallas gigantes con deportes o acompañadas de una cerveza. Pero es un salva tandas o bien se las pueden llevar a la casa y allá arma la fiesta, Incluso venden 50 que yo una vez usé para una fiesta y resolví de la form más sencilla del mundo.

Es cierto que en PriceSmart hay que tener membresía, pero en algunos como el de Tibás la sección de comida queda fuera y no se requiere de esta.

¿Cuál de estas tres opciones ya probaron?

 

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